viernes, 18 de mayo de 2012

El sorteo



Estábamos jugando todas en la misma habitación cuando la puerta se abrió y mi tía nos anunció que había hablado por teléfono. Teníamos nuevos planes.
-Prepárense que nos vamos a la quinta del abuelo, a pasar la tarde- y se encaminó a la cocina donde prepararía las viandas.

Mi prima mayor decidió hacerse cargo del orden y agregó.
-No podemos ir todas.- Le gustaba sentirse la que encabezaba al grupo.- Una se tiene que volver a su casa.- y se dirigió a mí, casi en forma directa.

Miré el grupo, y la cuenta era fácil, las tres hermanas iban con su madre. Sólo faltaba decidir entre la amiga de mi prima, llamémosla María, y yo.

Sin dejarnos reaccionar, mi prima tomó una lapicera y un papel.
-Vamos a dejar que la suerte decida. Lo vamos a sortear.-
Escribió en dos papelitos y los puso dentro de una bolsita transparente. Llamó a la menor de sus hermanas y le hizo sacar uno de ellos.
Realmente demostraba tal interés por la transparencia, que rompió en papel restante bajo la consigna de no dejar ninguna duda al respecto.

Abrió el papel elegido y lo mostró a todas para que pudiéramos leer: María, escrito con tinta azul.
Me miró verificando que hubiera entendido, y sonrió complice a su amiga.

Sin discutir, me levanté, saludé y caminé a mi casa llorando.
Claro que había entendido, yo no era la elegida. Me entristeció que no fuera el destino quien decidiera; los dos papelitos tenían el mismo nombre; nunca el mío.

jueves, 17 de mayo de 2012

Escenas de amor

Me encanta ese actor, tan varonil, bien afeitado, brillante, brilloso. La oscuridad acompaña; la música crea el clima romántico; y él, se acerca a sus labios.
CORTEN!! Grita el director, y la escena vuelve a empezar.

Él tan masculino, tan elegante. La oscuridad como terciopelo. Él se acerca lentamente hacía mis labios, siento que van a rozar los míos.
CORTEN!! Grita el director, y la escena vuelve a comenzar.

Él tan atractivo, tan sereno, tan Valentino. Enciende pasiones oscuras, se acerca a los labios de la rubia actriz; es un momento único.

Me llevo un puñado más de pochocho salado a la boca y me acomodo en la oscuridad helada del cine, para disfrutar la escena del beso.

NO!!!; y trato de gritar mientras mi garganta se cierra dejándome sin aire. Soy alérgica al maíz, recuerdo. Salto en la cama y me despierto con mal sabor.

Los sueños son tan reales, que las mejores partes terminan de pronto y el amor nunca llega.

domingo, 13 de mayo de 2012

Hermanos



Sábado de sol primaveral afuera. Voy y vengo en este castigo ingrato de limpiar la casa, como si fuera una penitencia semanal que los dioses han dejado.
Escucho un par de niños gritar. Me distraigo al verlos por la ventana en el patio de enfrente, corretearse alrededor de una casita de madera.
Están solos.
Me ataca la nostalgia de algo que no logro descifrar.
El más pequeño corre veloz mientras el mayor, que no pasa de los cinco años, intenta alcanzarlo. El sol golpea sobre sus rulos dorados generando ese halo de eternidad. Tal vez, sea ese el origen de este sentimiento, que me tiene expectante contra el vidrio.
En un tropezón traicionero, el menor cae, es atrapado y metido violentamente debajo de la casita. Entre llantos y golpes esta siendo enterrado, mientras la madre llega corriendo desde la cocina.
Desesperada toma al mayor por el brazo, alejándolo, arrancándolo y rescata a la desconsolada víctima que genera diluvios de lágrimas y sirenas de angustia.
¿Qué están haciendo? grita ella mirando al mayor. El niño intenta una sonrisa sin justificativo, dejando pasar el momento.
Me aparto de la ventana corriendo la cortina a mis espaldas.
Conozco la respuesta. Sólo juegan a Abel y Caín.
También tuve  un hermano.

jueves, 27 de enero de 2011

4 de octubre



Fue sólo un golpe cruel. Ella se puso las alitas.
Yo, sin palabras, aullo a luna sin entender.

("Fue terrible aquel año" -Ismael Serrano- La traición)

viernes, 3 de septiembre de 2010

Final de invierno


Hacia una semana que la lluvia no dejaba de golpear furiosa contra las ventanas, de ahogarlo todo.
Ella me miraba aburrida de tanto encierro; yo pensaba si me podría sacar este piyama de forma natural, o si los cirujanos deberían amputarlo.
Me ladró pidiendo una solución al tedio.
Miré otra vez la calle convertida en un río sin nombres.
Pensar en construir un arca no tenía sentido, jamás conseguiría tantas parejas de animales. Estábamos solas en esto.
-Salgamos a nadar- le dije, mientras me ponía un salvavidas que había quedado olvidado en el perchero.

sábado, 22 de mayo de 2010

Lobos feroces


Junto a la barra, casi en penumbras, se acodan los lobos feroces reluciendo sus blancos dientes puntiagudos. Siempre aferrados a su whisky o a una copa de alcohol, miran pasar la noche vacía.
Ya saben que no hay mucho que cazar; abuelitas con sabor a nuevo perfume importado o cansadas lobas con camperas de corderito.
Aúllan rompiendo corazones y sueñan con lunas mejores, con la ternura que perdieron.
Caperucita ya no sale en las noches, no busca respuesta en las estrellas, ni la suerte de un cometa fugaz.

miércoles, 28 de abril de 2010

Fosforito


Otra vez lo inundaba el zumbido.
Me va a quemar la cabeza -decía- Me voy a quedar sordo.
Y subía el volumen de la radio para oír los policiales.
No era tan así.
Escuchaba a los amigos, a los padres, a los hijos, a los compañeros de oficina. Todas las voces se colaban por su cabeza y lo confundían.
El zumbido era cada vez mayor y lo aterraba.
Yo podía oírlo en sus silencios.
Era su deseo, pero no tenía el valor para escucharse él.