domingo 1 de febrero de 2009

La valija


Te veo cerrando tu valija, acomodando todas tus cosas para el viaje, y se abre la mía.
La que está llena de pérdidas. Esa que tiene amontonados los olvidados deseos que nunca se cumplen. Siento como se escapan y se convierten en dolores que atacan mi alma indefensa. Trato de evitarlos pero saben dónde abrirme, recuerdan las grietas que dejaron.
No estaba preparada para perderte. Nunca estuve preparada para las pérdidas, siempre las he luchado hasta el final. Pero te dejo ir lejos con los brazos caídos; quebrados como aquella vez.
Será lo mejor, me repito. Y se mezclan la resignación dolorosa con la aceptación de tu decisión.
Hago un rápido recuento, ahí están todas. El triciclo que me quedó chico; la bicicleta roja que no me trajo Papá Noel; las navidades sin la abuela: el corazón roto del primer amor; las mudanzas interminables; los amigos que se alejaron; los abrazos que no llegan; ese recuerdo innombrable; y una lista interminables de pequeños sueños que nunca se realizaron.
Me fijo dónde pongo la pena de tu partida. En la lista de las posibilidades perdidas, del amor que no llega, del amor que no tiene frutos, del amor que se va, que no se concretará.
Te miro en tu tarea, cargando con tu propia valija de despedidas. Una más en tu vida.
-¿Te puedo pedir un último favor antes de irte?
-Lo que quieras- me contestas con caballerosidad apocalíptica y sonrisa forzada.
-¿Te llevarías mi valija también?

(Se recomienda acompañar con "testamento vital" de Ismael Serrano)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos tenemos ,aunque sea en un altillo, guardada una valija donde queda entre papeles,fotos,cintas y antiguas ilusiones,parte de nosotros mismos.
En la casa de mis tíos allá arriba, debajo del techo ,se guardaban mis viejos juguetes y, aunque la casa desaparezca, cosa que sucederá algún día, en mi recuerdo permanecerá por siempre ese lugar casi mítico pues nunca más alcanzaba lo que se escondía allí.
Si querés, mi querida Macqu, puedo ayudarte con esa valija, aunque sea con lo más pesado para el alma.
Despuès mientras escuchamos a Ismaelito,tomamos unos mates en los sillones de la eternidad.
mimi

luna dijo...

Ya que está, que se lleve la mía tambien....

MacQu dijo...

jajaja... Luna. Será cuestión de cerrarla bien y dejarla ir.
Un beso

florencia dijo...

Hermosooo!! Realmente me encantó!
Un beso!!