domingo, 28 de septiembre de 2008

Anoche soñé...



Soñé que era de noche.
Soñé que intentaba cerrar la puerta de mi casa, pero no podía.
Alguien sobre un caballo negro, golpeaba contra ella cada vez que intentaba arrimarla al umbral y ponerle llave. Me empecé a asustar.
Recuerdo que mi perra no ladraba al extraño, no me cuidaba.
Intenté cerrar la otra puerta, la que da al patio del fondo, y otra vez el caballo golpeaba desesperado.
Miré a mi perra y ella se tiró en el suelo, haciéndose un bollo para dormir. Me miró con ojos calmos y acomodó su hocico entre las patas delanteras. Entornó los ojos sin apuro.
Temí. Me urgía cerrar.
El caballo seguía en la puerta del fondo y se escuchaba un grito irreconocible. Me acerqué sabiendo que esa persona quería entrar, que tenía más miedo que yo.
Abrí la puerta y la tomé por los hombros con fuerza, hasta ponerla frente a mí en el interior de la cocina. Tenía que mirarla y sacarme la duda; sabía quién era.
Hice fuerza para verme la cara. Sí, era yo. Estaba triste y temerosa. Me di un sacudón suave para calmarme. Me miré duro a los ojos y me pedí atención.
-Yo te voy a cuidar, no tengas miedo… estás en casa.-
Anoche me soñé. Aún siento mi abrazo…

La Furia. Imagen del boceto.
Cuadro de 100x100, óleo sobre tela. Año 1.998

3 comentarios:

Luna dijo...

Y despues dicen que soñar no cuesta nada y vaya si cuesta!
Pero vale la pena, porque es muy dificil encontrarse, reconocerse, acunarse, cuidarse y por sobre todas las cosas: perdonarse
Nuestra amiga es sabia! debieras haberle hecho caso de una! jajajaja
Besos
Luna

Anónimo dijo...

No tengo cura!!! Le conté mi sueño a mi sicologa y me preguntó qué había sentido...?
-Que era un buen relato, tenía que escribirlo...-
No, no tengo cura...
MacQu

Luna dijo...

Jajajajaja bueno, igual estás bárbara sin cura.
Pienso que si te "curaras" no serías vos y te extrañaría.